brYera
martes, 24 de noviembre de 2015
Sebastiao Salgado fotógrafo de lo humano
Unas trescientas fotografías con temas sobre los refugiados de guerra, la lucha por la tierra, las megaciudades, el exilio y los niños, abren al público checo una ventana a la difícil realidad que viven millones de personas en diferentes partes del planeta. El autor de la muestra es el fotógrafo brasileno Sebastiao Salgado que ha recorrido el mundo para mostrarnos lo dura que también suele ser la vida.
Durante seis años Sebastiao Salgado visitó y fotografió el dolor de seres humanos iguales a nosotros, pero con una gran diferencia: viven en la miseria, sufren dolor, violencia y persecución, con la única culpa de haber nacido por ejemplo en tierras malditas, o bien dominadas por sistemas totalitarios encabezados por fanáticos. Sebastiao Salgado, nació en 1944 en A imorés, Minas Gerais, Brasil. Economista de profesión, realizó el doctorado en ciencias Económicas en la Universidad de París. Trabajó en el Ministerio de Finanzas de Brasil. Cuando decidió abandonar sus ocupaciones anteriores y dedicarse profesionalmente a la fotografía tenía 30 años. Mánes, uno de los centros culturales más importantes de la capital checa abrió sus puertas al brasileno Sebastiao Salgado, de 57 años, que entre 1993 y 1999 recorrió más cuatro decenas de países para documentar en su muestra "Éxodos" el rostro de hombres sin tierras, niños abusados, mujeres maltratadas y ancianos obligados a dejar su tierra en lugar de vivir una vejez digna y tranquila.
Muchas veces le han preguntado y todavía preguntarán ¿Por qué? Y todo parece indicar que su respuesta siempre será la misma: "Tengo la esperanza de que, como individuos, como grupos, como sociedades, seamos capaces de pararnos a reflexionar sobre la condición humana en este cambio de milenio".
Según explicara el fotógrafo brasileno, radicado actualmente en París, el proyecto "Éxodos" es la continuación de una obra anterior conocida como "Trabajadores" en la que entonces trató de explicar que muchas veces las personas pierden su empleo por la producción masiva; a los campesinos se les expulsa de las zonas agrícolas, de una región a otra. Y acuden a la ciudad en busca de trabajo.
De acuerdo con Salgado, anualmente 120 millones de trabajadores del campo se suman a esta emigración. Ciudades como Bombay, México, Manila, Yakarta, Sao Paulo, tenían en el pasado cuatro o cinco millones de habitantes; ahora tienen quince. Actualmente en la India hay más de 150 ciudades con más de un millón de habitantes. Todo esto se puede apreciar en la dramáticas fotos de Sebastiao Salgado.
A la pregunta de qué espera conseguir con su proyecto "Exodos", Sebastiao Salgado asegura que no es quien para juzgar qué es bueno o qué es malo; que sus fotografías lo único que hacen es representar lo que ocurre en el presente ciclo de desplazamientos y migraciones.
"Mi gran esperanza es ayudar a suscitar el debate para que podamos hablar sobre la condición humana teniendo en cuenta a la gente desplazada de todo el mundo. Mis fotografías sirven para unir de cierta manera lo que está ocurriendo".
Uno de los mensajes más claros de la fotografía de Salgado es la fascinación por lo humano, incluso en condiciones infrahumanas. Nunca usa flash ni toma fotografías a color." No veo el mundo a color, el blanco y negro es más silencioso, pasa inadvertido, con él puedo reproducir lo que sentí cuando tomaba la fotografía", sostiene.
El fotógrafo Sebastião Salgado presenta en Roma los rostros amargos del éxodo
Rostros de emigrantes, cargados de bultos, que miran con amargura a
la cámara. Rostros de fugitivos deformados por la desesperación,
inmortalizados en mitad de la tragedia de la huida. La exposición que
ayer se inauguró en las antiguas Caballerizas Papales del Quirinal en
Roma, integrada por tres centenares de fotografías de Sebastião Salgado,
no pretende cautivar al espectador sino golpearle, con la fuerza de un
directo al estómago. La muestra itinerante, que llegará a España en
otoño, permanecerá abierta en la capital italiana hasta el 3 de
septiembre.
Durante siete años, Salgado, el más famoso de los fotógrafos "de denuncia", ha recorrido el mundo, o mejor dicho, los dramas del mundo, para ofrecer a los ciudadanos de Occidente una visión inquietante y conmovedora que se parece poco a la que rodea a este 15% de la población del planeta claramente privilegiada. Sebastião Salgado (Almores, Brasil, 1944), con su cabeza rapada y sus ojos claros de mirada imperativa, ha recorrido las zonas más recónditas con su cámara al hombro y dos objetivos preparados. El resultado de todos esos años de reporterismo fotográfico son estos testimonios de seres humanos colocados en situaciones extremas. Hay cinco categorías de dramas tan extendidos que casi han perdido su naturaleza de dramas.Están en primer lugar los refugiados y emigrantes, los kurdos que huyen de Turquía, los afganos, los bosnios y los albanokosovares, pero también los serbios y los palestinos y los desesperados del Tercer Mundo que se agolpan en las fronteras del mundo rico y desarrollado, en Europa y América. Luego vienen las fotografías de africanos, un continente convulsionado por sangrientos conflictos: guerras tribales, genocidios, persecuciones a muerte. Están también los campesinos de América Latina a los que las grandes empresas imponen muchas veces un éxodo sin esperanza. Y las monstruosas "conurbaciones" asiáticas, Yakarta, Manila o Shanghai, donde se hacinan millones de personas sin identidad, convertidas en una masa informe. Por último, una sección dedicada a los niños de todas las tragedias.
Salgado, nacido en una familia modesta, logró licenciarse en Economía y ejerció esta profesión en Brasil hasta 1970. Ese año descubrió de golpe su pasión por la fotografía que ya no le ha abandonado. Comenzó primero ofreciendo sus colaboraciones hasta que fue contratado por la prestigiosa agencia Magnum. De ahí el absoluto salto a la fama gracias a sus impresionantes reportajes de seres humanos en el, a menudo, terrible trance de sobrevivir.
Revulsivo
Gracias a ventajosos contratos con diversos medios de comunicación, entre ellos El País Semanal, Salgado ha cumplido su misión de mostrar el mundo real ante los ojos de la minoría rica. ¿Cuál es su verdadera pretensión? ¿Crear arte a costa del dolor humano? ¿Construirse una sólida fama a costa de los dramas que le rodean? "Mis fotografías son un intento de ofrecer una radiografía de las condiciones en que se encuentra nuestro planeta", ha declarado Salgado al diario La Repubblica, que patrocina la exposición junto a la Agencia Romana del Jubileo y la agencia Contraste.
"Hay un 15% de la población mundial en marcha hacia el futuro. Todos con su estupendo coche, todos grandes consumidores, gozando de una considerable seguridad. Pero el restante 85% que está precisamente En camino (título de la exposición romana), para intentar huir del pasado, es una humanidad obligada a la diáspora después de haber perdido la propia base, gente que se lanza a la carretera en busca de nuevas raíces. Mi exposición muestra la condición humana en el mundo. Y querría que sirviese a los que la visiten para comprender la situación y, por tanto, para elegir cómo comportarse. Querría que estas fotografías fueran como un espejo para quienes las miran".
Salgado ha publicado ya buena parte de estas fotografías en los principales periódicos del mundo; sin embargo, al iniciarse el nuevo milenio, considera que ha llegado el momento de pararse a reflexionar y contemplar en conjunto una obra tan bella como desoladora. "Podría volver a empezar. En África, la situación sigue igual", dice. Y no es que los ciudadanos del mundo occidental tengan la culpa de la hambruna en ese continente, "pero, en parte, somos culpables", apunta Salgado, que vive en París desde hace años, "por haber consumido alimentos que los africanos han tenido que producir a bajo coste. Si existe un problema en Kosovo, nos afecta a todos por el modo en que hemos actuado o dejado de actuar en el momento de la disgregación de la ex Yugoslavia".
La exposición, instalada en las antiguas Caballerizas Papales, en la colina del Quirinal, uno de los museos más cotizados de Roma, pretende servir de revulsivo al visitante. "No busco conmoción, ni lágrimas; sólo quiero que se empiece a hablar, que se discuta, que no se haga como si nada". Y, de paso, que se hable también de Sebastião Salgado.
Los niños nos juzgan
El apartado más impresionante de la exposición
En camino,
del fotógrafo Sebastião Salgado, que ayer se inauguró con todos los honores en Roma, lo constituyen las fotografías de niños, retratados por Salgado a lo largo de siete años.
Son las primeras víctimas de los conflictos armados que sacuden el mundo, pero también de la durísima vida cotidiana en países en paz. Niños que miran con ingenuidad, casi felices, a la cámara del fotógrafo brasileño, en otros casos, ojos que sostienen la
mirada
del objetivo con una intensidad escalofriante.
El repertorio de edades y nacionalidades es tan variado como uniforme. La condición de todos los niños retratados, nacidos para engrosar las cifras de la población humana que vive en medio de grandes dificultades.
Niños de los campos de refugiados afganos, hijos de campesinos sin tierra en Brasil, pequeños tutsis en campos de refugiados de Ruanda, niños sudaneses en el campo-escuela de Natinga, camboyanos, huérfanos en Mozambique. Niños con esa madurez prematura que da el contacto con las dificultades a una edad en la que sólo se debería pensar en el juego.
Salgado comentará el 11 de julio en Madrid su proyecto
Éxodos,
con la itinerancia de la muestra por España y Latinoamérica durante tres años, la publicación de los catálogos en español, que cuenta con el patrocinio de la Fundación Retevisión, y una serie de debates. El montaje ya se ha concretado en Madrid, el 18 de septiembre, en el Círculo de Bellas Artes, y en mayo de 2001 en La Pedrera de Barcelona. La edición en español de los libros
Éxodos y Retratos de los niños del éxodo
acaba de aparecer. El último título también se publica en brasileño, editado por la Fundación Telefónica en Brasil.
Durante siete años, Salgado, el más famoso de los fotógrafos "de denuncia", ha recorrido el mundo, o mejor dicho, los dramas del mundo, para ofrecer a los ciudadanos de Occidente una visión inquietante y conmovedora que se parece poco a la que rodea a este 15% de la población del planeta claramente privilegiada. Sebastião Salgado (Almores, Brasil, 1944), con su cabeza rapada y sus ojos claros de mirada imperativa, ha recorrido las zonas más recónditas con su cámara al hombro y dos objetivos preparados. El resultado de todos esos años de reporterismo fotográfico son estos testimonios de seres humanos colocados en situaciones extremas. Hay cinco categorías de dramas tan extendidos que casi han perdido su naturaleza de dramas.Están en primer lugar los refugiados y emigrantes, los kurdos que huyen de Turquía, los afganos, los bosnios y los albanokosovares, pero también los serbios y los palestinos y los desesperados del Tercer Mundo que se agolpan en las fronteras del mundo rico y desarrollado, en Europa y América. Luego vienen las fotografías de africanos, un continente convulsionado por sangrientos conflictos: guerras tribales, genocidios, persecuciones a muerte. Están también los campesinos de América Latina a los que las grandes empresas imponen muchas veces un éxodo sin esperanza. Y las monstruosas "conurbaciones" asiáticas, Yakarta, Manila o Shanghai, donde se hacinan millones de personas sin identidad, convertidas en una masa informe. Por último, una sección dedicada a los niños de todas las tragedias.
Salgado, nacido en una familia modesta, logró licenciarse en Economía y ejerció esta profesión en Brasil hasta 1970. Ese año descubrió de golpe su pasión por la fotografía que ya no le ha abandonado. Comenzó primero ofreciendo sus colaboraciones hasta que fue contratado por la prestigiosa agencia Magnum. De ahí el absoluto salto a la fama gracias a sus impresionantes reportajes de seres humanos en el, a menudo, terrible trance de sobrevivir.
Revulsivo
Gracias a ventajosos contratos con diversos medios de comunicación, entre ellos El País Semanal, Salgado ha cumplido su misión de mostrar el mundo real ante los ojos de la minoría rica. ¿Cuál es su verdadera pretensión? ¿Crear arte a costa del dolor humano? ¿Construirse una sólida fama a costa de los dramas que le rodean? "Mis fotografías son un intento de ofrecer una radiografía de las condiciones en que se encuentra nuestro planeta", ha declarado Salgado al diario La Repubblica, que patrocina la exposición junto a la Agencia Romana del Jubileo y la agencia Contraste.
"Hay un 15% de la población mundial en marcha hacia el futuro. Todos con su estupendo coche, todos grandes consumidores, gozando de una considerable seguridad. Pero el restante 85% que está precisamente En camino (título de la exposición romana), para intentar huir del pasado, es una humanidad obligada a la diáspora después de haber perdido la propia base, gente que se lanza a la carretera en busca de nuevas raíces. Mi exposición muestra la condición humana en el mundo. Y querría que sirviese a los que la visiten para comprender la situación y, por tanto, para elegir cómo comportarse. Querría que estas fotografías fueran como un espejo para quienes las miran".
Salgado ha publicado ya buena parte de estas fotografías en los principales periódicos del mundo; sin embargo, al iniciarse el nuevo milenio, considera que ha llegado el momento de pararse a reflexionar y contemplar en conjunto una obra tan bella como desoladora. "Podría volver a empezar. En África, la situación sigue igual", dice. Y no es que los ciudadanos del mundo occidental tengan la culpa de la hambruna en ese continente, "pero, en parte, somos culpables", apunta Salgado, que vive en París desde hace años, "por haber consumido alimentos que los africanos han tenido que producir a bajo coste. Si existe un problema en Kosovo, nos afecta a todos por el modo en que hemos actuado o dejado de actuar en el momento de la disgregación de la ex Yugoslavia".
La exposición, instalada en las antiguas Caballerizas Papales, en la colina del Quirinal, uno de los museos más cotizados de Roma, pretende servir de revulsivo al visitante. "No busco conmoción, ni lágrimas; sólo quiero que se empiece a hablar, que se discuta, que no se haga como si nada". Y, de paso, que se hable también de Sebastião Salgado.
Los niños nos juzgan
El apartado más impresionante de la exposición
En camino,
del fotógrafo Sebastião Salgado, que ayer se inauguró con todos los honores en Roma, lo constituyen las fotografías de niños, retratados por Salgado a lo largo de siete años.
Son las primeras víctimas de los conflictos armados que sacuden el mundo, pero también de la durísima vida cotidiana en países en paz. Niños que miran con ingenuidad, casi felices, a la cámara del fotógrafo brasileño, en otros casos, ojos que sostienen la
mirada
del objetivo con una intensidad escalofriante.
El repertorio de edades y nacionalidades es tan variado como uniforme. La condición de todos los niños retratados, nacidos para engrosar las cifras de la población humana que vive en medio de grandes dificultades.
Niños de los campos de refugiados afganos, hijos de campesinos sin tierra en Brasil, pequeños tutsis en campos de refugiados de Ruanda, niños sudaneses en el campo-escuela de Natinga, camboyanos, huérfanos en Mozambique. Niños con esa madurez prematura que da el contacto con las dificultades a una edad en la que sólo se debería pensar en el juego.
Salgado comentará el 11 de julio en Madrid su proyecto
Éxodos,
con la itinerancia de la muestra por España y Latinoamérica durante tres años, la publicación de los catálogos en español, que cuenta con el patrocinio de la Fundación Retevisión, y una serie de debates. El montaje ya se ha concretado en Madrid, el 18 de septiembre, en el Círculo de Bellas Artes, y en mayo de 2001 en La Pedrera de Barcelona. La edición en español de los libros
Éxodos y Retratos de los niños del éxodo
acaba de aparecer. El último título también se publica en brasileño, editado por la Fundación Telefónica en Brasil.
EXPOSICIÓN FOTOGRAFIANDO MI HABANA
La Fototeca Histórica de la OHC en armonía con su labor de conservación y difusión de los fondos y colecciones que forman nuetro patrimonio gráfico documental, desarrolla el proyecto "Imagen Creativa y Patrimonio".
Diseñado para difundir el patrimonio fotográfico donse se visualice no solo una imagen resultante, sino el proceso íntegro, desde la captura de un instante por un dispositivo hasta el proceso químico que permite su materialización.
Esta exposición muestra originales de la época (ambrotipos y Ferrotipos)

Taller de Procesos Fotográficos
Algunos procesos fueron:
- Cianotipia
- Colodión
- Platinotipia
- Papel salado/ calotipo
- Álbumina
- Impresión al carbón
- Plata sobre gelatina
1 eras técnicas fotográficas:
- Daguerrotipo
- Ambrotipo
- Ferrotipo

martes, 16 de junio de 2015
TÍTULO: Bajo la misma estrella
AUTOR: John Green
Green expresa que el título del libro fue inspirado por la famosa frase de Julio César, de William Shakespeare cuando Casio en el Acto 1/Escena 2 de la obra le dice a Bruto «¡La culpa, querido Bruto, no es de nuestras estrellas, sino de nosotros mismos, que consentimos en ser inferiores!».1
La adaptación cinematográfica de la novela, de nombre homónimo, fue estrenada el 6 de junio de 2014 en Estados Unidos. Está protagonizada por Shailene Woodley y Ansel Elgort. El estreno en España fue el 4 de julio, mientras que en varios países de Latinoamérica su estreno tuvo lugar a fines de junio.
Ha sido considerada una de las mejores novelas realistas de los últimos años, y casi el 90% de las críticas han sido sumamente positivas [cita requerida], en especial por la enseñanza y los valores que el libro le impregna al lector, por los personajes, los que son muy bien creados, al punto de creer que son reales y que viven con uno. Según la mayoría de las críticas, el punto fuerte de la historia es, precisamente, la elaboración de los personajes [cita requerida] (especialmente los protagonistas, Hazel y Gus).
La fuente de inspiración del autor fue Esther Grace Earl (de ahí su segundo nombre, Grace), la que padecía cáncer de pulmón, muriendo el 25 de agosto de 2010 a los 16 años, quienes entablaron una gran amistad conociéndose en un hospital de niños. Al respecto, Green pidió que no confundieran a Hazel y Esther, y que ambas son completamente distintas, solo que esta última ayudó al autor a desarrollar el personaje.
AUTOR: John Green
Bajo la misma estrella
Bajo la misma estrella (título original en inglés: The Fault in Our Stars) es una novela escrita por John Green –la sexta en su carrera como autor–, publicada en enero de 2012. La historia es narrada por una adolescente de dieciséis años de edad llamada Hazel Grace Lancaster, que padece cáncer de pulmón y a la que sus padres obligan a acudir a un grupo de apoyo para jóvenes afectados por la enfermedad situado en el sótano de una iglesia, en el corazón literal de Jesus, en el cual conoce y se enamora de un joven de diecisiete años llamado Augustus Waters, exjugador de baloncesto que tiene amputada una pierna a causa del osteosarcoma.
Green expresa que el título del libro fue inspirado por la famosa frase de Julio César, de William Shakespeare cuando Casio en el Acto 1/Escena 2 de la obra le dice a Bruto «¡La culpa, querido Bruto, no es de nuestras estrellas, sino de nosotros mismos, que consentimos en ser inferiores!».1
La adaptación cinematográfica de la novela, de nombre homónimo, fue estrenada el 6 de junio de 2014 en Estados Unidos. Está protagonizada por Shailene Woodley y Ansel Elgort. El estreno en España fue el 4 de julio, mientras que en varios países de Latinoamérica su estreno tuvo lugar a fines de junio.
Ha sido considerada una de las mejores novelas realistas de los últimos años, y casi el 90% de las críticas han sido sumamente positivas [cita requerida], en especial por la enseñanza y los valores que el libro le impregna al lector, por los personajes, los que son muy bien creados, al punto de creer que son reales y que viven con uno. Según la mayoría de las críticas, el punto fuerte de la historia es, precisamente, la elaboración de los personajes [cita requerida] (especialmente los protagonistas, Hazel y Gus).
La fuente de inspiración del autor fue Esther Grace Earl (de ahí su segundo nombre, Grace), la que padecía cáncer de pulmón, muriendo el 25 de agosto de 2010 a los 16 años, quienes entablaron una gran amistad conociéndose en un hospital de niños. Al respecto, Green pidió que no confundieran a Hazel y Esther, y que ambas son completamente distintas, solo que esta última ayudó al autor a desarrollar el personaje.
jueves, 4 de junio de 2015
Libros para leer
Título: Papaíto Piernas Largas
Autor: Jean Webster
Publicado: 1912
Breve reseña: El libro consta de dos capítulos, titulados Miércoles Negro y Cartas de la señorita Jerusha Abbott al Señor Papaíto Piernas Largas.
Jerusha Abbot era una joven de 17 años que vivió toda su vida en el
Hogar John Grier, un orfanato muy anticuado. Era la mayor de todos los
huérfanos y, a pesar de que debería haberse marchado de allí luego de
cumplir 16, había conseguido permiso para quedarse, a fuerza de trabajar
muy duro ocupándose de los niños más pequeños y de infinitos
quehaceres.
Un “Miércoles negro” (así llamaba Jerusha a los primeros miércoles de
cada mes, cuando los adinerados Síndicos que mantenían económicamente
al orfanato venían de visita), al finalizar el día, la directora del
Hogar pidió hablar con Jerusha. En su camino hacia la oficina, la
protagonista pudo ver la sombra de uno de los Síndicos, que ya estaba a
punto de marcharse. En su sombra, las piernas se proyectaban tan largas,
que ella pensó que se trataba de un verdadero “Papaíto Piernas-Largas”
(Daddy Long-Legs), nombre común que se da en inglés a ciertas arañas de
patas largas.
Ya con la directora, Jerusha recibió la noticia: el Síndico que
acababa de ver había decidido enviarla a la Universidad para que se
convirtiera en escritora, tras leer una historia de la joven, que
narraba en tono humorístico y un tanto desvergonzado los acontecimientos
que se repetían cada “Miércoles Negro”. Él costearía los estudios y
brindaría a la joven una importante mensualidad, pidiendo a cambio
solamente una carta mensual de Jerusha, donde contaría sus progresos en
los estudios y sus actividades cotidianas. El desconocido Síndico pidió
que Jerusha lo llamase siempre John Smith, y que no se revelara a ella
su verdadero nombre, y además advirtió que no respondería a ninguna de
las cartas.
El resto del libro presenta todas las cartas escritas por “Judy”,
como ella elige llamarse casi al comenzar el Capítulo 2, y en ellas
puede apreciarse el crecimiento intelectual, social y personal de la
muchacha en el transcurso de sus cuatro años de estudio.
MI OPINIÓN
Si hablamos de libros este es uno que no puedo dejar de mencionar...reconozco que es un poco antiguo pero para mi no ha pasado de moda...Si vamos a hablar de una historia linda de amor no puedo dejar de mencionar esta. Además me encanta mucho la forma de ser de Judy, muy sincesa, alocada y divertida. El libro es genial...Esta es la 3ra vez que lo leo.Así que se los recomiendo.
miércoles, 3 de junio de 2015
lunes, 1 de junio de 2015
Amor a 1ra vista????
He publicado alguno artículos que hablan sobre el amor a primera vista...Siempre me había preguntado si en verdad existía eso que vemos todos en las pelis...Pero que si no lo has pasado en la vida real te parece que es eso...Sólo una peli. Por eso he estado buscando una explicación científica a algo que me ha estado pasando...Y no tengo total seguridad aún...qué creen??alguien cree que el amor a 1ra vista existe??
Amor a primera vista: ¿mito o realidad?
Amor a primera vista: ¿mito o realidad?
La ciencia tiene opiniones encontradas. Existen estudios que explican cómo surge ese chispazo inicial. Y otros que aseguran que el flechazo es sólo un "engaño" del cerebro, un órgano que tiene la capacidad de editar y resignificar recuerdos pasados según su conveniencia.
Se dilatan las
pupilas, el corazón empieza a latir fuerte y nos sube la temperatura
corporal. Ésas son algunas de las pequeñas transformaciones que sufre
nuestro cuerpo cuando estamos delante de alguien que nos genera una
atracción muy fuerte. Algunos llaman a eso enamoramiento; otros,
flechazo. Pero más allá de las denominaciones que se les quiera dar a la
cuestión, lo cierto es que todos fuimos, alguna vez, víctimas de esas
marejadas de emoción repentinas. ¿Eso significa que el amor a primera
vista existe? Bueno, ahí las aguas se dividen.
Por
un lado están los que creen fervientemente en las primeras impresiones.
Sostienen que no hay posibilidad de vivir un gran amor con alguien si,
en un comienzo, no se experimentó un temblor de gran magnitud. A todos
ellos les interesará saber que, según un estudio publicado en Los
Archivos de Comportamiento Sexual (Archives of Sexual Behavior), el amor a primera vista existe, al menos en el caso de ellos. Según consta en la publicación, “cuanto más tiempo pasa el hombre mirando a su compañera, más pronto caerá a sus pies”.
Al parecer, si un hombre fija la vista en una fémina por cuatro
segundos o menos significa que esa mujer no le causó una gran impresión;
pero si logra romper la barrera de los 8,2 segundos, entonces, en ese
muchacho nació el amor, o, para los más escépticos, el metejón.
Para
llevar a cabo esta investigación, se grabaron a 115 alumnos mientras
interactuaban entre sí. En la cámara se registraban el movimiento de los
ojos y la duración de las miradas, luego se les preguntó cuán atraídos
se habían sentido a sus compañeras. Al analizar los datos, se llegó la
conclusión de que ellos persisten más tiempo observando a las mujeres
que les gustan que a las que no; en cambio ellas actúan siempre igual,
independientemente de si sienten un flechazo o no. ¿El motivo? Las
muchachas están acostumbradas a disimular su interés por el sexo
opuesto, por una cuestión social. Es que la liberación femenina todavía
no llegó a su máximo esplendor, aunque eso ya es sabido. Ahora, ¿este
estudio es realmente concluyente? Creo que el informe plantea más dudas
que certezas. Lo único que queda claro es que los hombres son más
mirones que las mujeres, pero eso no quiere decir que para las féminas
la primera impresión no cuente, sino que pueden disimular mejor sus
emociones. Así que como evidencia de que el amor a primera vista existe
no es lo suficientemente fuerte.
Ahora
bien, hay otra gran parte del mundo que asevera que el amor a primera
vista es puro cuento. Existe un importante caudal de evidencia
científica que permite sostener esta teoría. Sólo por nombrar una, me
remito a una publicación elaborada en el Journal of Neuroscience, donde
se asevera que ese flechazo al que a veces se les atribuye el comienzo
del amor es tan sólo producto de un engaño cerebral. Esto sucede cuando
un conjunto de recuerdos del pasado, almacenados en la memoria, se
combinan con sentimientos que se experimentan en el presente.
De
acuerdo con la investigación, nuestro cerebro guarda un registro de
esas imágenes pasadas, que luego recorta y edita para que "encajen" con
el presente se está viviendo. Así es que, cuando decimos que la primera
vez que vimos a nuestra pareja nació el amor, a lo único que nos
estaríamos refiriendo es a un mecanismo de selección que hace nuestro
cerebro, que le permite trasladar, al pasado, sentimientos del presente.
Como
si eso fuera poco, según se detalla en el informe, tenemos la capacidad
de volver a traer y editar, de diferentes maneras, un mismo recuerdo en
diversos momentos de nuestras vidas. Es decir que ajustamos nuestras
memorias de la forma que nos resulte más conveniente. Se trata, de algún
modo, de un mecanismo de supervivencia. Posiblemente sería imposible
vivir con optimismo si uno almacenara, con lujo de detalles, cada uno de
los eventos que les tocó atravesar. Sólo basta en recordar al famoso
personaje de Borges, Funes el memorioso, que sufría de una hipermnesia,
para darse una idea de lo perjudicial que puede resultar tener una
memoria patológicamente prodigiosa.
Amor a primera vista: ¿cómo saber si te ha sucedido?
Amor a primera vista: ¿cómo saber si te ha sucedido?
El amor a primera vista es muy fácil confundirlo con otros tipos de sentimientos, ya que cuando conoces por primera vez a una persona te surgen muchos nuevos sentimientos que a veces son dificil de identificar. Puede ser que la otra persona te despierte un apetito sexual muy grande, pero el amor a primera vista no consiste en eso, sino en mucho más.
Cuando conoces a alguien por primera vez y sientes un flechazo, probalemente sentirás un cosquilleo en el estómago que te provoca una mezcla de deseo y atracción fisica e intelectual. Entonces es cuando podemos decir que se ha producido el amor a primera vista. Además sentimos unas ganas de acercarnos a la otra persona que ha despertado ese sentimiento tan mágico en ti.
Por otro lado debemos ser cautos con los posibles espejismos que puedan surgir y que quizás te puedan llevar a decepciones personales. Por eso una vez que conozcas a alguien que despierte esos sentimientos en tí, intenta tener paciencia y no precipitarte.
¿Has encontrado el amor a primera vista?
Si ya has encontrado a esa persona que ha despertado ese amor a privera vista seguramente te sentirás afortunado.Trata de pensar cómo hacer para poder llegar a conocerla aunque tampoco te precipites por hacerlo rápidamente, ten en cuenta que el proceso de conocer a alguien puede ser bastante largo. Como se suele decir comúnmente: las prisas nunca fueron buenas. Símplemente disfruta del momento y sé tú mismo, la naturalidad es lo que suele resultar más atractivo de una persona. De esta manera ambos se conocerán tal y como son y no habrá ningún malentendido.
Mucha gente no cree en el amor a primera vista, pero generalmente podemos afirmar que sí existe. Por supuesto nunca sabes dónde te lo podrás encontrar. Si eres afortunado en encontrarlo no dudes ni un momento en cuidar de él, ya que nunca sabes si esa persona será el amor de tu vida.
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